

Como contadora pública, considero que el aplazamiento y fraccionamiento de deudas tributarias es una herramienta clave para la gestión financiera de las empresas, siempre que sea utilizada con criterio técnico y planificación estratégica. No se trata únicamente de postergar o dividir una deuda, sino de evaluar la capacidad real de pago, el impacto en la liquidez y los riesgos asociados al incumplimiento. Una gestión adecuada permite a las empresas mantener su continuidad operativa, evitar contingencias legales y fortalecer su cultura de cumplimiento tributario. En este contexto, el acompañamiento profesional resulta fundamental para transformar una obligación tributaria en una oportunidad de ordenamiento financiero y sostenibilidad empresarial.
Presentar el PLAME de forma exacta y oportuna evita: Multas e Infracciones SUNAT: Inconsistencias o demoras generan sanciones pecuniarias automáticas. Fiscalizaciones y Sobrecostos Laborales: Errores en el cálculo de EsSalud, ONP/AFP o Quinta Categoría desencadenan contingencias y contingencias legales con la SUNAT o el MTPE. Riesgos Operativos: Una planilla mal estructurada afecta directamente la reputación corporativa y el clima laboral.